Respetos

Martes, 9 de octubre de 2018

Yo tengo el máximo respeto por las decisiones judiciales. Esto dice todo el mundo. Pero como les sucede con los arbitrajes en el fútbol, lo correcto sería añadir: siempre y cuando me den la razón. El respeto, de verdad, consiste en tolerar que te lleven la contraria, siempre y cuando unos y otros se sometan a la discusión razonable. Ha tenido que ser el propio poder judicial el que nos enseñe que, para empezar, entre los propios jueces hay discrepancias radicales. El último ejemplo ha sido el caso abortado de investigación sobre el máster presuntamente regalado a Pablo Casado. Gracias a su condición de aforado, el Tribunal Superior vino a decirle a la juez de instrucción que todo su trabajo carecía de sentido y que dejara de enredar. La juez entendió que este varapalo la obligaba a suspender las investigaciones sobre los otros dos o tres alumnos que se sacaron el título sin ir a clase ni hacer trabajos. Ya que hay privilegios, que lo sean para todos, ¿no? (…)

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