Un joven arquitecto, paisajista, recibe un mensaje en su móvil. Está en la barra de un bar de Múnich, adonde ha ido a un congreso como invitado y con la idea de olvidar por unos días las miserias profesionales que padece en su país, España. Su preciosa novia, exbailarina reconvertida en secretaria para ganarse la vida, se encuentra a unos metros, en una mesa, esperándole. Es ella la que ha enviado el mensaje, pero él no era el destinatario. Ambos se dan cuenta al instante del error y de que la vida que compartían hasta entonces se ha roto en mil pedazos.
- 13 febrero, 2015
- Actualidad
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