Siento escribir esta confesión a amigos, conocidos y saludados: no conozco a ningún ser humano, al margen de Quim Monzó, con sus capacidades intelectuales, empáticas y folklóricas en perfecto estado de revista que reúna tantas virtudes en un solo cerebro como ese tal David Trueba. En el resto de sociedad admirada siempre hay alguna impureza. No he visto nada igual en mi puñetera vida: cómo es, cómo habla, cómo piensa, cómo expresa, cómo narra, cómo escucha, cómo ríe y cómo siente. Estoy hasta las narices de no ser David Trueba.
Leer más
Related Articles
David Trueba y Jorge Sanz se aproximan a los 50 y los números redondos, como checkpoints vitales, "pesan. Son como barreras a las que creías que nunca ibas a llegar. No te puedes creer que...
ISABELLE POTEL IL YAUN thème littérairement récurrent ces temps-ci relativement à l’âge mûr au féminin. Camille Laurens dans Celle que vous croyez, Céline Curiol dans Les vieux ne pleurent jamais,...
Un filme de David Trueba, una biografía y el rescate de un disco publicado clandestinamente en 1963 en Suecia reivindican al autor de composiciones asimiladas por el repertorio popular. Leer...