«No es fácil querer a la gente»
–Cuando abrí el libro pensaba que iba a encontrar un choque de generaciones y es todo lo contrario. –Una de las cosas por las que también se titula así el...
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Siento escribir esta confesión a amigos, conocidos y saludados: no conozco a ningún ser humano, al margen de Quim Monzó, con sus capacidades intelectuales, empáticas y folklóricas en perfecto estado de revista que reúna tantas virtudes en un solo cerebro como ese tal David Trueba. En el resto de sociedad admirada siempre hay alguna impureza. No he visto nada igual en mi puñetera vida: cómo es, cómo habla, cómo piensa, cómo expresa, cómo narra, cómo escucha, cómo ríe y cómo siente. Estoy hasta las narices de no ser David Trueba.